Sunday, August 13, 2006

Alfonso Elilzondo: No hay crimen perfecto (E ideas para aprovechar la transparencia)

El artículo presentado aquí plantea un argumento razonable acerca de cómo "los ciudadanos" dieron cuerpo a la elección del 2 dejulio y de cómo eso se ha ignorado. Esta tesis ya había desarrollada en este blog, pero creemos que conviene traerla de regreso.

______________________
(Publicado en Reforma, 13 de agosto de 2006)
Alfonso Elizondo
No hay crimen perfecto


La victoria pírrica de la derecha ocasionará más problemas a la mayoría de los
mexicanos que un eventual triunfo de la izquierda.


Hace dos semanas señalaba que había un grado razonable de sospecha de manipulación o fraude -al margen de las autoridades electorales- en las elecciones del 2 de julio. El hecho inusual de que en ciertas entidades federativas hubiera distritos electorales en los que los funcionarios "encartados" (seleccionados al azar y capacitados) fueron sustituidos por votantes que estaban haciendo fila en las casillas generaba la duda de que esas ausencias y esas sustituciones hubieran sido premeditadas.

Sustentado en esa duda razonable sugería entonces que la auditoría de casillas voto por voto se realizara solamente en aquellos distritos donde la inasistencia a las casillas de los funcionarios capacitados había superado la media histórica. Se trataba de auditar a una muestra de casillas similar -en cantidad- a la que actualmente se realiza, pero en casillas disfuncionales, ya que la operación de ceder al PAN votos del PRI sólo se implementó en aquellas entidades federativas donde la facción del PRI fiel a la profesora Gordillo era controlada por el jefe del Ejecutivo estatal.

Unos días después de que esta hipótesis de fraude electoral se publicó en El Norte y Reforma, Hugo Alejandro Concha, director de Capacitación del IFE en la Ciudad de México, me comunicó por vía telefónica que la lectura del artículo le había generado ciertas dudas, por lo que planeaba hacer un monitoreo de las elecciones federales en Nuevo León.

No obstante, ahora que el TEPJF ha tomado la decisión de auditar una muestra de casillas que no pertenecen al grupo disfuncional y se ha aplicado la ley antes que el criterio de racionalidad y sospecha para las casillas disfuncionales, es muy difícil pensar que las autoridades electorales federales hayan estado ajenas a las manipulaciones del proceso electoral del 2 de julio.

Aunque la operación de casillas por funcionarios no "encartados" no constituye un delito que justifique la impugnación jurídica, la racionalidad, la sensibilidad y el sentido de justicia del investigador y juez le debieran conducir al escenario del crimen más factible, en donde pudiera encontrar las pistas que lo conduzcan al delincuente. No tiene sentido investigar en casillas operadas por funcionarios "encartados", a no ser que se pretenda encubrir el delito.El grado de avance que presenta la investigación del delito electoral en el escenario equivocado, más la cercanía de la fecha final para emitir la sentencia del TEPJF, hacen pensar que la decisión final favorecerá a quienes implementaron el fraude y dejarán de nuevo a la izquierda fuera del poder público.

No obstante, se estima que esta victoria pírrica de la derecha ocasionará más problemas a la mayoría de los mexicanos que un eventual triunfo de la izquierda, considerando todos los controles políticos, jurídicos, monetarios y financieros que ha logrado la derecha en los últimos años.

Aunque la alianza encubierta entre varios partidos políticos permitió la distorsión del proceso electoral sin dejar huellas visibles, lo cierto es que no hay crimen perfecto, y la verdad se conocerá cuando se permita auditar los paquetes de las casillas disfuncionales. El gran problema que deja la dudosa victoria de la derecha es la desgracia de un país dividido y de un poder público que aplica discrecionalmente la ley y está controlado por una pequeña élite.

_________________
Para puntualizar la idea

Esta línea de argumentación debería ser atendida. Los funcionarios de casilla (Chonita la de la fonda, Don Pepe el de la carnicería...) fueron masivamente sustituidos en los últimos días o de último momento. Las preguntas: ¿cuántos, en dónde, cuándo, quiénes y por qué?

La idea es que ahí entró el ejército mapache, que conjugó los "apoyos de los gobernadores", y el invaluable apoyo del SNTE. El propio Tribunal, en la argumentación por medio de la cual pretende fundamentar que por eso no se debían abrir y volver a contar todas las casillas, es que no hay conexión entre lo sucedido en la casilla n y lo sucedido en la casilla n+1. La conexión es posible: actuar coordinadamente, una vez sustituidos los ciudadanos perezosos o debidamente sobornados, y puesta a funcionar la maquinaria elbista-gobernadores. El supuesto del Tribunal no es irremontable.

La pregunta es la siguiente: ¿cuántos funcionarios fueron sustituidos en los últimos quince días de la elección, en qué casillas, cuáles son sus nombres, cuáles son los nombres de los funcionarios que los sustituyeron y por medio de qué mecanismo?

Más adelante, una vez conseguido lo anterior, debemos encontrar un patrón en las casillas sospechosas y establecer una correlación entre ese patrón de comportamiento y las casillas sospechosas. Si entiendo bien, ésa es la idea de Elizondo. Eso es lo que no hizo el Tribunal.

La iniciativa actual para ejercer el derecho a la información pública, firmada por una cantidad de personas, permite explorar esta hipótesis. Propongo que se solicite la información que permita responder exactamente esa pregunta. Se aceptan propuestas.

Mauricio Sáez de Nanclares

0 Comments:

Post a Comment

<< Home