Thursday, July 27, 2006

Luis Pazos: ¿pilar filosófico del panismo?

Al observador atento no le pasará desapercibido que recientemente al panismo, en sus diferentes modalidades, le ha dado por querer encontrar contradicciones en la estrategia de López Obrador. En este Bloque de opinión ya se ha dado respuesta a un renombrado politólogo y a un afamado columnista.
En esa misma línea de ataque hemos encontrado a personajes variopintos: Jorge G. Castañeda, Francisco Valdés Ugalde, Jesús Silva-Herzog Márquez, entre otros, a cual más pintado para sortear los agrestes caminos del debate público, sin contar al vocero de Calderón, César Nava.
Pero cuál no habrá sido nuestra sorpresa al encontrar como soporte filosófico de esta pléyade de escritores al infaltable Luis Pazos, que en la entrega de El Financiero el pasado 19 de julio ofrece una disquisición filosófica de envergadura, como se muestra a continuación.

Contradicciones ¿del PRD o del IFE?
Luis Pazos

La verdad lógica implica una concordancia entre lo que afirmamos y el objeto del que se afirma, una identidad entre el juicio y la realidad. Los perredistas piden que se cuente voto por voto, ignorando una gran realidad que involucró a más miembros de la sociedad que los asistentes a cualquier manifestación. Esa realidad es la función del Instituto Federal Electoral. Se gastaron 5.7 mil millones de pesos para un proceso que implicó conformar un padrón de 71.3 millones de ciudadanos con credencial de elector con fotografía, que todos los partidos aceptaron como confiable. Convocar y capacitar a cerca de un millón de ciudadanos, seleccionados por sorteo, para que estuvieran en las casillas. Instalar, el domingo 2 de julio, 130 mil 477 casillas a lo largo y ancho del país con la presencia de representantes de todos los partidos, a la vista de la prensa y de observadores nacionales e internacionales. En esas casillas votaron 41.8 millones de mexicanos.

El conteo voto por voto empezó inmediatamente después de terminar de sufragar los ciudadanos. En 127 mil 607 casillas, el 97.8 por ciento del total, la suma de votos y las actas levantadas por los funcionarios de casillas ante los representantes de partidos no arrojaron irregularidades, como lo avalaron con su firma los mismos representantes del PRD. En dos mil 870 casillas, el 2.2 por ciento del total, hubo dudas. Los consejos distritales ordenaron que se volvieran a contar los votos en presencia de los representantes de los partidos y en el 95 por ciento de esas casillas se ajustaron totales. Sólo en 120 casillas (0.1 por ciento del total) persistieron desacuerdos. Hasta ahí la elección era considerada ejemplar y transparente para todos los partidos. Nadie hablaba de fraude. El problema empezó cuando la suma aritmética de los votos de todas las casillas no favoreció al candidato presidencial del PRD. Entonces los líderes de ese partido empezaron a descalificar el proceso electoral sin razón suficiente ni pruebas concretas.

La violación de otro principio lógico, el de no contradicción, se da flagrantemente al aceptar el PRD los triunfos de sus candidatos a jefe de Gobierno en el Distrito Federal, en 14 delegaciones en la ciudad de México, en 123 diputaciones federales y en 29 escaños del Senado, obtenidos en las mismas casillas, con los mismos votantes y ante las mismas autoridades electorales, que sumaron y confirmaron los votos para presidente. El PRD viola el principio de no contradicción al descalificar el mismo proceso de elección del IFE que acepta como válido para los triunfos de sus candidatos.

A pesar de esas posiciones contradictorias, cuya falsedad es identificada por cualquier buen estudiante de lógica de secundaria, hay escritores, artistas, maestros e "intelectuales" que apoyan los ilógicos y falaces reclamos del PRD.

Profesor de economía política

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Comentario
No dudamos que Luis Pazos en verdad crea que lo que pone por escrito sea correcto.
El acucioso lector se habrá percatado que su texto discute dos ideas: la de verdad y la de contradicción. Veamos las ventajas que le depara al panismo contar con la profundidad de un filósofo de polendas, que -suponemos- superó con éxito el reto que significa estudiar lógica en la escuela secundaria.

Para que nuestros lectores entiendan la idea de Pazos acerca de la verdad. Siéntese usted frente a una mesa y ponga sobre ella un vaso. Ahora diga, mientras señala el vaso: "éste es un vaso". Acto seguido, verifique que lo que tiene frente a usted es, en efecto, un vaso. Si usted ha logrado encontrar que hay una "concordancia entre el juicio y la realidad", es decir, si lo que usted ha dicho corresponde con la realidad del vaso, entonces usted ya tiene claro lo que es la "verdad lógica".

Con esta idea, Pazos viene a reafirmar una verdad filosófoca de envergadura universal. De aquí desprende que cuando AMLO pide que se cuente voto por voto ignora que los votos ya se contaron. Para sustentar esta idea luminosa, añade una serie de cifras, tanto más abigarradas como su propios fundamentos filosóficos. Porque, vamos a ver, ¿qué tiene que ver que se hayan gastado 5.7 mil millones de pesos con la realidad de que se hayan contado los votos? Probablemente, producto de su inspiración fillosófica, cuando a Pazos le dan en una tienda lo que se supone que son 247 pesos en cambio, no se le ocurrirá contarlos de nuevo, porque es como si ignorara que ya le dieron 247 pesos. ¡Esto es congruencia filosófica!

En cuanto a la idea de contradicción, Pazos sostiene que AMLO incurre en ella porque sólo "descalifica" la elección presidencial y no lo hace de las elecciones para diputados, senadores, jefe de gobierno y lo que falta. ¿Hay una contradicción aquí? Para que lo sea, tendría que ser imposible afirmar conjuntamente:

1. Hubo un fraude en la elección presidencial
2. No hubo fraude en la elección de diputados, senadores y demás.

Aunque los resultados se hayan obtenido "en las mismas casillas, con los mismos votantes y ante las mismas autoridades electorales" (si bien esto últimono es exacto), es perfectamente posible que en las mismas casillas, con los mismos votantes, las mismas autoridades electorales (y con los mismos mapaches, agregaríamos), se haya defraudado el voto en sólo una de dichas elecciones. ¿Por qué? Porque son diferentes boletas y diferentes actas. Y en último caso, si la ley permite que se puedan impugnar por separado las diferentes elecciones (la de presidente, la de diputados y la de senadores), ¿no tendría Pazos que verter su reclamo a los legisladores?

No dudamos que Pazos, el pilar filosófico del panismo, crea que lo que ha puesto por escrito es correcto. El pequeño problema es que, a falta de mejores argumentos, está claro que vive en el error.

1 Comments:

At 10:20 AM, Blogger upssidetown said...

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